“La arquitectura no mejora cuando decide más rápido, sino cuando decide mejor.”
En su tribuna publicada en el periódico EL ESPAÑOL, Luis Vidal reflexiona sobre el papel de la Inteligencia Artificial en la arquitectura y sobre una idea esencial: la tecnología puede ampliar nuestra capacidad de análisis, pero no sustituir el criterio, la sensibilidad ni la responsabilidad del arquitecto.
La IA permite trabajar con más información, reducir incertidumbres y optimizar procesos. Pero la arquitectura sigue siendo una disciplina profundamente humana: interpreta lugares, comunidades, memorias, climas, materiales y formas de habitar.
Porque proyectar no es solo resolver un problema técnico. Es decidir con conocimiento, experiencia y compromiso.
La Inteligencia Artificial puede acompañar. Puede informar. Puede abrir nuevas posibilidades. Pero el arquitecto sigue siendo quien da sentido al espacio que habitamos.